"Porque los ratos para el arte son ratos robados a la vida: paréntesis en la prosa grisácea del día a día."

Sir Percival de Garethland von Liekest - Prosa Medieval -

sábado, febrero 16, 2008

Pigmalión y sus ensayos

En esta entrega publicamos un par de trabajos breves de Pigmalión. Debo indicar que uno de ellos me ha sorprendido por la originalidad del tema, y el otro por lo descriptivo y voluptuoso. Juzgad vosotros mismos.

Rebobinado

Hay alguien que me vive muy de cerca. Tiene mi misma cara, mis mismas manos, mi mismo cuerpo, mi misma mente, pero no soy yo. Me conoce, me sigue en todo momento. Me sigue, pero no me alcanza. Siempre está unos segundos por detrás, repitiéndome, imitándome. Una copia desfasada, una burlesca caricatura, un plagio insultante. Ahora mismo habrá empezado a escribir: “Hay alguien que me vive muy de cerca. Tiene mi misma cara, mis mismas manos…” Aunque lo que no sabe mi alter ego es que planeo acabar con él. Por fin me libraré de esa asfixiante presencia, de esta maldita persecución, de ese retrasado… ¡ARGH!

Lo logré. Me he deshecho de mi precursor. Ingenuo… ahora tengo yo el control. ¡Soy libre! Un momento. ¿Qué es esto que me oprime? ¿Qué es esta extraña resonancia como entre el sueño y la vigilia? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? No, no, no… ¡ARGH!

Un beso

Un beso. Una descarada invasión del espacio vital, un ataque frontal a la distancia mínima de seguridad. Reposar la carne blanda alrededor de boca en la piel ajena, succionando las vellosidades microscópicas erizándolas como púas indómitas. Un conjunto húmedo y caliente que se acerca ávido de fusión, de contacto, de contagio. Y se convierte en un agujero absorbente y hambriento, oquedad viscosa contra superficie árida, un derrame voraz más un pitido final penetrante y doloroso, en ocasiones sanguinariamente prolongado.

- Pigmalión -

No hay comentarios:

Powered By Blogger